Esta sección está pensada para que tus primeros quince minutos sean sencillos. Te ayuda a ver dónde mirar, por dónde empezar con facilidad y dónde se va acumulando el trabajo con el tiempo.
Empieza por el dashboard
El dashboard no es solo una pantalla de bienvenida. Como mantiene en un mismo lugar tus borradores recientes, los últimos export y las áreas a las que vuelves a menudo, te ayuda a recordar enseguida por dónde ibas.
Su valor aumenta todavía más con el uso, porque en vez de moverte entre pestañas dispersas puedes tomar el pulso del trabajo con una sola mirada.
Usa el menú de creación según tu objetivo
Si quieres crear una sola actividad, entra en la parte de contenido. Si van a ir varias preguntas seguidas, usa un cuestionario; si necesitas explicación y diapositivas, elige presentaciones; para repaso rápido usa flashcards; si buscas sensación de página, abre un documento tipo libro.
La forma más práctica de trabajar es aclarar primero la meta y elegir después el módulo. Empezar en el lugar correcto te evita mover contenido y reconstruirlo más tarde.
Por qué importan la biblioteca y los ajustes
La biblioteca se convierte en el centro real después de crear varias cosas. Te deja ver el contenido en conjunto, filtrarlo, reabrirlo y detectar con más facilidad qué piezas conviene reutilizar.
La parte de ajustes es más tranquila, pero igual de necesaria. Los datos del perfil, las acciones de contraseña y la información del plan están en un solo sitio y te ahorran búsquedas innecesarias en el uso diario.
Pon nombres claros al contenido desde el primer momento. Una biblioteca ordenada ahorra más tiempo del que parece cuando el proyecto crece.